El relevo en los partidos políticos

El relevo en los partidos políticos, ha sido el tema central dentro y fuera de las organizaciones políticas en los últimos días. Y sobre este tema me referí en mi comentario central del programa Al Filo del pasado domingo 20 de agosto.

De todo se ha escuchado estos días cuando de relevo y oportunidades se ha hablado. Erróneamente, a nuestro juicio, políticos, politólogos y hasta hacedores de opinión pública han asociado este tema a la juventud en franca a asociación con su edad, otros casos han hecho lo propio, pero destacando por ejemplo, trayectoria política y formación de quienes han asumido el discurso de relevo dentro las organizaciones políticas del país.

Ni formación, ni trayectoria, ni edad, son aspectos válidos a los que habría que hacer alusión si se abordara el tema. Porque si de juventud hablamos y hacemos retrospectiva y viajamos al pasado reciente, nos daremos cuenta de que, hay una larga fila en todos los Partidos a la espera de tener una oportunidad de poder ser, con basta formación y trayectoria bien sustentada.

Lo paradójico de esto es que, son los mismos que han dirigido la nación y controlado las cúpulas partidarias desde entonces, quienes por cierto, llegaron allí bastante jóvenes, los que han sido la gran traba de quienes han querido avanzar, sin éxito alguno.

Hay varias generaciones que esperan por esa oportunidad de poder ser y convertirse en el relevo posible dentro de sus organizaciones políticas. A esos, sería hasta un insulto venirles a hablar de formación, edad y trayectoria. Porque cada victoria lograda o experiencia acumulada por esos partidos, han sido construidas por ellos, que son las bases de esos partidos a lo largo de la historia.

Ni Formación, trayectoria, ni edad debe ser importante en el debate, cuando del relevo se trate, hablemos hoy y ahora de lo que sí tiene valor, hablemos de reforma político-electoral en nuestro país, porque de formación y trayectoria, basta y sobra.

El relevo político no lo garantiza nadie en particular. El relevo político lo garantiza contar con una ley electoral y de partidos políticos que permita a todos competir en igualdad de condiciones. Una ley que deje abierto procesos verdaderamente democráticos en los que todos puedan verse las caras de igual a igual  y que el fantasma del dinero y clientelismo no sea el temor de muchos y su actor principal.

Esos, a los que se le ha negado una oportunidad, han sido carpinteros de las victorias de los hoy viejos que secuestrados tienen las cúpulas de todos los partidos.

De anuncios de posible aprobación por parte de legisladores de la Ley de Partidos está más que bueno, despertemos de ese sueño, es que la aprueben ya lo que se necesita y queremos. Es la Ley de partidos y la modificación a todo el régimen electoral lo que va a garantizar que el relevo se dé y de forma natural.

A la democracia hay que inyectarle más democracia para salvar lo poco que queda de los instrumentos de participación con los que contamos que son los partidos.

La sociedad está llamada a ocupar esos espacios que están abiertos para discutir las políticas públicas y leyes que impactan directamente la vida política, social y económica del país. Ahora es el momento para que, quienes han levantado la bandera del relevo mediante procesos democráticos dentro y fuera de los partidos, asuman la lucha por la aprobación de la ley.

Hablemos de política ahora, asumamos como sociedad el debate por una Ley de Partidos Políticos justa, hay que luchar y presionar hasta lograrla.

Porque Solo fortaleciendo nuestra democrática y la democracia interna de los partidos, avanzaremos hacia un país más democrático, pero sobre todo, transparente, abierto y participativo.

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